Ubuntu no aparece en el menú de arranque tras instalar junto a Windows 11:
Linux

Ubuntu no aparece en el menú de arranque tras instalar junto a Windows 11: "grub-install error" solución

12 Jul, 2026 • 8 min de lectura

Has instalado Ubuntu junto a Windows 11 en dual boot, el instalador ha terminado sin errores visibles, pero al reiniciar el ordenador arranca directo a Windows — ni rastro del menú de GRUB para elegir sistema operativo. O peor: durante la instalación te ha saltado directamente un error del tipo:

grub-install: error: failed to get canonical path of /cow

o

Unable to install GRUB in /dev/sda
Executing 'grub-install /dev/sda' failed.

Este es uno de los problemas de dual boot más frecuentes en equipos modernos, y casi siempre tiene que ver con cómo está configurado el firmware UEFI, no con Ubuntu en sí.

Causa más común: arranque en modo Legacy en vez de UEFI

Windows 11 exige UEFI + Secure Boot para instalarse, así que si tienes Windows 11 ya instalado, tu equipo casi con toda seguridad arranca en modo UEFI. El problema aparece cuando el instalador de Ubuntu, por el motivo que sea, arrancó desde el USB en modo Legacy/BIOS en vez de UEFI. En ese caso, GRUB se instala en el modo equivocado y Windows Boot Manager sigue siendo el único gestor de arranque que el firmware reconoce.

Cómo comprobarlo: al arrancar desde el USB de instalación, revisa el menú de arranque de tu BIOS/UEFI (normalmente F12, F10 o Esc según fabricante). Si ves dos entradas para el mismo USB — una que dice simplemente el nombre del pendrive y otra que dice “UEFI: [nombre del pendrive]” — debes elegir siempre la que empieza por UEFI. Si eliges la otra, el sistema instalado quedará en modo Legacy y GRUB no aparecerá.

Solución 1: reinstalar GRUB desde un Live USB en modo UEFI

Arranca de nuevo desde el USB de instalación de Ubuntu, esta vez asegurándote de elegir la opción UEFI en el menú de arranque, y entra en modo “Probar Ubuntu” (Try Ubuntu) en vez de instalar. Desde ahí, abre una terminal:

sudo fdisk -l

Localiza tu partición raíz de Ubuntu (normalmente algo como /dev/nvme0n1p5 o /dev/sda5) y la partición EFI compartida (/dev/nvme0n1p1, tipo EFI System, normalmente de unos 100-500 MB). Después:

sudo mount /dev/nvme0n1p5 /mnt
sudo mount /dev/nvme0n1p1 /mnt/boot/efi
sudo mount --bind /dev /mnt/dev
sudo mount --bind /proc /mnt/proc
sudo mount --bind /sys /mnt/sys
sudo mount --bind /run /mnt/run
sudo chroot /mnt

Ya dentro del chroot (con acceso al sistema instalado):

grub-install --target=x86_64-efi --efi-directory=/boot/efi --bootloader-id=ubuntu
update-grub
exit

Antes de reiniciar, desmonta limpiamente todo lo que has montado (evita dejar el sistema de archivos en un estado inconsistente):

sudo umount -R /mnt
sudo reboot

El parámetro --target=x86_64-efi es la clave — fuerza a que GRUB se instale correctamente para arranque UEFI, en vez de intentar escribir en el MBR como haría en modo Legacy.

Solución 2: el firmware prioriza Windows Boot Manager

A veces GRUB se instaló correctamente, pero el firmware UEFI tiene a Windows Boot Manager como primera entrada de arranque y nunca llega a mostrar el gestor de Ubuntu. Puedes comprobar el orden de arranque UEFI desde el propio Ubuntu (si consigues arrancarlo, aunque sea desde el Live USB) con:

sudo apt install efibootmgr
sudo efibootmgr -v

Verás algo como:

BootOrder: 0000,0001,0002
Boot0000* Windows Boot Manager
Boot0001* ubuntu
Boot0002* UEFI: USB

Para que Ubuntu arranque primero (o al menos aparezca el menú), reordena las entradas:

sudo efibootmgr -o 0001,0000,0002

Ajusta los números según lo que muestre tu propio efibootmgr -v. Este comando cambia únicamente el orden de prioridad; no borra ninguna entrada de arranque, así que es seguro de ejecutar.

Solución 3: Fast Startup de Windows interfiriendo

Si Windows 11 tiene activado el Inicio rápido (Fast Startup), el disco EFI puede quedar en un estado inconsistente al apagar Windows, lo que en algunos equipos hace que el firmware “olvide” temporalmente la entrada de GRUB. Desactívalo desde Windows:

Panel de control → Opciones de energía → Elegir el comportamiento de los botones de inicio/apagado → Cambiar la configuración actualmente no disponible → desmarca “Activar inicio rápido”

Es una causa menos frecuente que las dos anteriores, pero vale la pena descartarla si ya has aplicado las soluciones 1 y 2 y el problema es intermitente (a veces aparece GRUB, a veces no).

Solución 4: Secure Boot bloqueando GRUB o el driver de terceros

Un matiz que se suele pasar por alto: Ubuntu funciona perfectamente con Secure Boot activado en la inmensa mayoría de instalaciones, gracias a que usa un “shim” firmado digitalmente por Microsoft que a su vez valida el GRUB y el kernel de Ubuntu. Es decir, Secure Boot activado no es, por sí solo, la causa de que Ubuntu no aparezca en el menú de arranque — pero sí puede ser la causa de errores relacionados si:

  • Tienes drivers propietarios de terceros (típicamente de NVIDIA en instalaciones con GPU dedicada) que no están firmados y Secure Boot los bloquea al arrancar, lo que en algunos casos se confunde con “GRUB no funciona” cuando en realidad GRUB sí carga pero el sistema no arranca después.
  • El firmware UEFI de tu equipo tiene una base de datos de claves (db/dbx) desactualizada o corrupta que rechaza el shim de Ubuntu por error.

Para comprobar el estado de Secure Boot y si hay módulos sin verificar:

mokutil --sb-state
dmesg | grep -i "module verification failed"

Si necesitas inscribir manualmente una clave para un driver de terceros, mokutil te permite hacerlo mediante el proceso de MOK (Machine Owner Key) durante el arranque, sin necesidad de desactivar Secure Boot por completo. Si simplemente quieres descartar Secure Boot como causa para centrarte en el problema de GRUB, puedes desactivarlo temporalmente desde la BIOS/UEFI, aplicar las soluciones 1-3 de este artículo, y reactivarlo después si tu configuración lo permite y lo necesitas por política de seguridad.

Verificación final

Tras aplicar la solución que corresponda, reinicia el equipo sin ningún USB conectado. Deberías ver el menú de GRUB con al menos dos entradas: “Ubuntu” y “Windows Boot Manager” (esta última normalmente bajo un submenú “Otros sistemas operativos detectados”). Si Windows no aparece listado, ejecuta de nuevo sudo update-grub — GRUB detecta automáticamente instalaciones de Windows en otras particiones mediante el módulo os-prober, pero a veces necesita una segunda pasada tras el primer arranque correcto.

Consejo para el futuro

Antes de instalar cualquier distro Linux en dual boot con Windows, comprueba primero en qué modo arranca tu Windows actual (msinfo32 → “Modo del sistema BIOS” → debe decir “UEFI”, no “Heredado”) y asegúrate de arrancar el instalador de Linux en ese mismo modo. Este único paso evita el 90% de los problemas de GRUB que aparecen en instalaciones dual boot.

Si tras resolver el arranque te encuentras con que el wifi no funciona en tu Ubuntu recién instalado, es un problema habitual y muy distinto a este — lo cubrimos en Ubuntu 24.04 wifi no funciona: “iwlwifi failed to load firmware”. Y si tu problema de arranque apareció después de una actualización (no de una instalación nueva) y tienes GPU NVIDIA, es más probable que se trate de un conflicto con el driver nouveau que cubrimos en este otro artículo, no del escenario de dual boot que hemos visto aquí.